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ECONOMIA Y VARIOS-RECOPILACIÓN

¿Qué señal esperan los mercados para olvidar su tediosa lateralidad?

¿Qué señal esperan los mercados para olvidar su tediosa lateralidad?

En las últimas semanas el comportamiento de los mercados financieros ha resultado muy curioso: no recuerdo un episodio temporal continuo tan largo en el que los mercados permanecieran planos.



Pablo Peyrolón - Finanzas.com
20/09/2004 (11:43h.)
Cambios y novedades en la columna de Pablo Peyrolón

Los mercados financieros están planos, ni arriba ni abajo, movimientos laterales en una banda estrechísima. ¿Qué pasa?

Incertidumbre, la palabra clave. Hay demasiadas variables inciertas en la actualidad mundial. Lo curioso es que estas incertidumbre nada tienen que ver con la economía ni las finanzas.

Tenemos todos los datos de la economía del Imperio y van bien; la Zona Euro, no va mal, y el resto del mundo, impresionante: India y China como nuevas potencias con unas expectativas de crecimiento que dan vértigo.

La incertidumbre viene del lado de cuestiones geopolíticas. Ya lo saben porque lo comentamos la semana pasada. No voy a volver a numerar todas las incertidumbres geopolíticas que hay en el mundo porque las conocen de sobra. Lo que voy a intentar es responder a la siguiente pregunta: ¿cuál es la señal que esperan los mercados?.

CON LAS ELECCIONES DE EEUU EN EL HORIZONTE

Después de descartar todas las noticias económicas y financieras -incluidas previsiones de crecimiento-, resultados empresariales e incertidumbres geopolíticas he llegado a la conclusión de que la señal que esperan los mercados es el resultado de las elecciones EEUU del próximo 2 de noviembre.

Obviamente hay dos resultados posibles: o Kerry o Bush Jr. Si gana Kerry los mercados se resentirán y la tendencia hasta finales de año será bajista. ¿Por qué? Según las encuestas, a Kerry le falta liderazgo y determinación para lidiar con los complejísimos problemas que enfrenta el Imperio a nivel de política exterior, lo que sólo contribuye a incrementar la incertidumbre.

Si gana Bush Jr. los mercados lo celebrarán, y el argumento es precisamente el contrario del aplicado para Kerry.

La buena noticia para los mercados es que Ralph Nader -personaje curioso donde los haya- ha decidido presentarse a las elecciones presidenciales de EEUU (se podrían hacer varias tesis doctorales estudiando los motivos psicológicos y la patología que llevan a un personaje como Ralphy a presentarse a las elecciones del Imperio).

La presencia de Ralphy en la carrera electoral roba votos a Kerry. En las últimas elecciones Ralphy se llevó 100.000 votos en Florida y recuerden que Bush ganó al triste Gore por tan sólo por 600 votos, precisamente en Florida.

A LOS MERCADOS LES GUSTA BUSH...

Parece que ahora el camino está más despejado para Bush Jr. Mundo paradójico: quién nos metió en el caos mundial actual será el que probablemente nos saque del mismo.

Ya sabemos que Bush Jr. no es una lumbrera, qué le vamos a hacer (no se equivoquen, en Europa los políticos no es que sean precisamente muestras de gran capacidad intelectual). Lo único que nos tiene que importar a efectos de los mercados financieros es que Bush Jr. es bueno para los mercados.

Ya sé que es triste la conclusión a la que llego, incluso diría más, es incomprensible. Pero el mundo es el que es y, difícilmente, podré yo hacer algo para quitar a Bush Jr. de la Presidencia del Imperio -no se crean, ando metido en varias asociaciones conspiratorias, pero ahora nuestro objetivo principal es quitar al más cruel de los dictadores que existe hoy en día, el Comandante Fidel-.

A pesar de todo, ¡feliz negocio!

Pablo Peyrolón ppeyrolon@finanzas.com

Autor del libro “Neuroeconomía”, Editorial Granica, 2004

Web personal http://www.pablopeyrolon.com


http://www.finanzas.com/noticias/noticiaanterior.asp?id=7859109

El sistema monetario mundial revienta en Alemania!

18 de agosto de 2004. —Leesburg, Virginia, Estados Unidos.

El discurso que pronunció hoy en Berlín el canciller alemán Gerhard Schröder, marca el comienzo efectivo del derrumbe del ya podrido sistema monetario–financiero mundial. Esto empezó hace unas semanas con unos hechos al parecer insignificantes, fácilmente pasados por alto, que comenzaron de un modo irónicamente comparable a cómo la cuestión de la libertad de viajar de vacaciones al exterior desató la serie de sucesos que precipitaron el ya inevitable derrumbe de la República Democrática de Alemania (Oriental) en 1989. Aparte de esa ironía, ésta es la mayor y más peligrosa crisis monetario–financiera global en la historia mundial moderna. No es algo que esté a punto de ocurrir; es algo que ya está en marcha, una crisis que no hay cómo parar sin tomarse ciertas medidas de emergencia que he recomendado.

Lo clave de lo planteado de nuevo hoy en Berlín, es que no es una crisis de Alemania. Es una crisis mundial que decidió hacer erupción, en tanto crisis mundial, hoy en Alemania. Es una crisis mundial en erupción, no sólo de las economías de Europa y los Estados Unidos, sino una crisis de desintegración general del presente sistema monetario–financiero mundial. El sistema actual centrado en el FMI, el sistema de tipos de cambio flotante, no sobrevivirá los efectos globales del rebote de esta crisis que embiste desde Alemania. Ninguna parte del mundo, incluyendo a China, escapará de la furia de esta tormenta global. Así que, lo que sucede en Berlín hoy, predetermina la alternativa del destino que ahora encara a los EU.

De no desmontarse de inmediato las normas actuales de la Unión Europea y del sistema de “globalización”, nada podrá detener la avalancha mundial que comenzó hace cuatro semanas en el estado alemán de Sajonia.

Me explico.

Técnicamente, los remedios que tenía a la mano el Gobierno de Alemania eran claros. Los precedentes para las medidas que tenía que tomar el Gobierno, en general eran los mismos que especificó el eminente doctor Wilhelm Lautenbach en una reunión de la Fundación Federico List en Berlín en 1931. De haberse adoptado las propuestas de Lautenbach, Hitler no hubiera ocurrido. Las medidas que propuso Lautenbach en ese entonces eran más o menos idénticas a las que tomó el presidente entrante Franklin Roosevelt, contra las medidas del “Brüning” estadounidense, el presidente [Herbert] Hoover. Lo que le sucede a Alemania ahora es casi comparable, en términos estratégicos, a lo que le sucedió a Alemania en ese entonces.

Los problemas que le dificultaban al canciller Schröder tomar las medidas apropiadas eran tres principalmente:
1) La globalización, que debe abolirse de manera absoluta, si es que han de sobrevivir la actual crisis que embiste, no sólo Alemania, sino todas y cada una de las naciones de Europa Occidental y Central.
2) Esas medidas clínicamente insanas de la Unión Europea que obstaculizan el único programa de recuperación posible que podría emprender cualquier Gobierno alemán en este momento.
3) El chantaje contra Alemania no sólo de las amenazas de Standard & Poor, sino también el apoyo a ese chantaje por parte de un concierto de oligarcas financieros internacionales del mismo carácter y disposición, que la internacional sinarquista que estableció todos y cada uno de los regímenes fascistas en Europa continental en el intervalo de 1922–1945.

Es de notar que el actual Gobierno estadounidense del vicepresidente Dick Cheney, confederado del primer ministro Tony Blair, representa un conjunto de ideologías y de intereses financieros que en lo esencial son una copia al carbón de la internacional sinarquista del intervalo 1922–1945, que incluye al partido sinarquista de México controlado por los nazis, que aborrecía tanto a los Estados Unidos como al propio presidente de esa nación Lazaro Cárdenas. Las políticas de guerra perpetua con acento nuclear de Cheney, el titiritero de Bush, representan en la actualidad la punta de lanza estratégico–política de la amenaza fascista que enfrentan las naciones de Europa continental, así como los asuntos internos de los EUA hoy.

En este marco de realidades en sucesión, el rasgo trágico de la declaración que hizo hoy el canciller Schröder, es que él asume la reponsabilidad moral por las condiciones atroces que le han impuesto a su Gobierno alemán y a su nación un concierto de intereses oligárquicos financieros internacionales. El peligro está en que el Canciller acarreará sobre sí el repudio que, en realidad, deberían recibir los actuales opresores de Alemania. Al presente, el canciller Schröder no tiene en Alemania una alternativa viable a la vista. He ahí el elemento de una tragedia alemana en potencia ahora.

En condiciones políticas mundiales más juiciosas, las principales naciones del mundo hubiesen respondido convocando una conferencia internacional monetario–financiera de emergencia, en la cual hubiesen combinado su autoridad e influencia para imponerle un remedio al sistema monetario–financiero mundial renuente al presente. Porque, si Alemania cae en la condición de un “Estado nacional fracasado” como pudiese, con estas tendencias, ninguna parte del mundo escapará de los terribles efectos de reacción en cadena que ello acarrearía.

El derrumbe de Alemania es el detonador de una reacción en cadena que sería rápidamente el fin de todo gobierno estable en Europa continental Occidental y Central, y, eso, a su vez, es el detonante del inicio inmediato de un derrumbe en reaccion en cadena de todo el sistema monetario–financiero mundial presente. La categoría de “Estados fallidos”, por lo tanto, debe aplicarse ahora a aquellas naciones, aparte de Alemania, que permitieron el desencadenamiento de las consecuencias inevitables de las decisiones aplicables que tomó la Unión Europea, y a la incompetencia de la actual Presidencia de los EU que sigue impulsando las políticas globales que tumbarán al muy cargado y en extremo vulnerable sistema mundial ahora.

Las decisiones que es necesario tomar de inmediato son esencialmente elementales:
1) Acabar con las normas tiránicas y destructivas de la Unión Europea, y permitir que los Estados miembros reasuman su derecho soberano de crear préstamos de capital a largo plazo, para emprender una recuperación general de la producción y el empleo suficientes para llevar a Alemania, entre otras naciones, a un estado de equilibrio entre el ingreso de cuenta corriente y los gastos, a diferencia de la formación de capital a largo plazo.
2) Utilizar este mecanismo de crédito estatal para negociar acuerdos comerciales a largo plazo, especialmente entre las naciones del continente de Eurasia.
3) Utilizar el hecho de la crisis de desintegración general para pasar por encima de toda la globalización; restaurar la política de “comercio justo”, mediante acuerdos y tratados entre las naciones que tomen en cuenta las prolongadas condiciones de emergencia mundiales presentes; emprender grandes obras de infraestructura económica básica moderna a gran escala, como el estímulo principal de la economía nacional, y poner el acento en especial en el fomento de lo que se conoce como “Mittelstand” en Alemania.

Asimismo, hay que dar pasos inmediatos para lograr acuerdos permanentes de largo plazo, que restablezcan los principios del sistema original de Bretton Woods de tipos de cambio fijos. Debe haber un reconocimiento abrumador de que sin un sistema de tipos de cambio fijo, sería imposible sostener créditos a largo plazo a tasas de interés simple de 1% a 2%.

La transición necesaria será difícil políticamente, pero si reconocemos el peligro de no tomar dichas medidas, entonces hallaremos la manera de alcanzar el entendimiento que conduzca a la clase de acuerdos que debemos establecer. Si no lo hacemos así, tantos de aquellos nuestros descendientes que logren sobrevivir la insensatez de nuestra generación nos maldecirán, tanto por nuestras omisiones como por lo que hayamos hecho.

Si no sacamos a Alemania de esto, todo el sistema mundial caerá de un modo quizás descontrolado, y tal vez incontrolable. Hay que darle al Gobierno alemán la latitud y el respaldo necesarios para hacer los cambios que conjuren la desintegración que ahora amenaza a esa nación fundamental para todo el sistema mundial.

En cuanto al proceso electoral en marcha en los EU, los actuales sucesos en Alemania lo cambian todo. A menos que la campaña de Kerry desperdicie sus oportunidades, o que el régimen de Cheney y su títere Bush recurra a orquestar un asalto fascista so pretexto del terrorismo o incidentes relacionados, la madeja del Gobierno de Bush acabará de desenrrollarse. Ese es el problema respecto al cual habrá que estar ojo avisor, en las reberberaciones que hoy salen de Berlín.
http://www.larouchepub.com/spanish/lhl_articles/2004/smmrevienta_alemania.html

Clariden apuesta por Japón y prevé que su recuperación se mantendrá a largo plazo

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Clariden apuesta por Japón y prevé que su recuperación se mantendrá a largo plazo
Hora: 08:34 Fuente : Invertia

La economía japonesa ha protagonizado diversos rebotes económicos desde que entró en recesión a principios de los 90, pero dichos impulsos nunca llegaron a consolidarse. Esta vez, en cambio, Clariden Bank confía en que la recuperación económica nipona se mantenga a largo plazo y asegura que Japón se ha convertido en “un destino de inversión atractivo”, que ofrece “una rentabilidad a largo plazo por encima de la media”.
La entidad suiza, que forma parte del grupo Credit Suisse, explica en un informe que en esta ocasión sí hay factores que invitan a pensar que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), aunque moderado, se mantendrá en el tiempo. Clariden Bank afirma que los precios de los activos, tanto los inmobiliarios como los de los mercados de valores, han vuelto a los niveles de 1980, y también que la calidad de los resultados corporativos ha mejorado sustancialmente. Además, el banco espera que Japón se beneficie del fuerte crecimiento de la economía China, su vecino en el Extremo Oriente.

Clariden Bank explica que el precio del suelo en las seis mayores ciudades de Japón ha caído un 80% desde que estalló la burbuja inmobiliaria en 1990. La entidad recuerda que ese fuerte descenso ha causado graves problemas a un buen número de compañías, especialmente en los sectores inmobiliarios y de la construcción.

Además, el sector financiero, que financiaron la adquisición de esos bienes, se han visto obligadas durante los últimos años a amortizar billones de yenes en préstamos hipotecarios fallidos, lo que a su vez se ha dejado notar en un frenazo en la concesión de créditos, especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Por eso, y a pesar de que el Banco de Japón ha mantenido los tipos de interés al mínimo durante los últimos años, la política monetaria no ha servido para estimular el crecimiento económico, según explica Clariden Bank.

Ahora, en cambio, los precios del suelo se han estabilizado y comienzan a recuperarse en las zonas más caras de Japón. Y eso, según la entidad suiza, ha servido para restaurar un tanto la confianza en la economía. Además, Clariden espera que eso permita a los nuevos gigantes del sector bancario concentrarse en una estrategia de crecimiento, y no limitarse a la amortización de las enormes carteras de hipotecas impagadas. Los antiguos nueve mayores bancos nipones van a convertirse ahora en tres de las mayores instituciones del mundo, tras la fusión de UFJ y Mitsubishi Tokio.

Clariden Bank señala también en el informe que la estabilización de los precios inmobiliarios y la recuperación de los mercados financieros debería impulsar la inversión empresarial. Especialmente porque, según la entidad, después de 10 años de recesión y escaso gasto corporativo, las instalaciones productivas y los edificios de oficinas se han quedado un tanto atrasados y están perdiendo competitividad respecto a los de otros países. Clariden asegura que Japón está acercándose a la fase alcista de la inversión corporativa y que la recuperación económica, esta vez de la mano de la demanda interna, debería ser más duradera que la de finales de los 90, guiada por las exportaciones.

Otro de los aspectos que juega a favor de la recuperación nipona es la calidad de los resultados. Clariden Bank destaca que, en los últimos cinco años, los beneficios en Japón crecieron a un ritmo del 10% anual, mientras que los ingresos lo hicieron alrededor del 1%. Además, a la hora de invertir, el banco asegura que las compañías japonesas son ahora más proclives a satisfacer al accionista que hace unos años, y confía en que las nuevas estructuras accionariales, con mayor presencia de fondos de inversión y menos participaciones cruzadas, ayude a incrementar la retribución a los accionistas, ante el temor a que se produzcan ofertas hostiles sobre las empresas.

No faltan riesgos, de todos modos. El banco suizo cita especialmente el encarecimiento de los precios del petróleo, debido a la falta de recursos naturales en Japón. Y además, está la previsible subida de los tipos de interés. Clariden Bank, de todos modos, matiza que el repunte debería limitarse a los tipos a largo plazo, mientras que los del corto plazo deberían mantenerse bajos por la prudencia característica del Banco de Japón.
16/09/2004

http://www.invertia.com/noticias/noticia.asp?idNoticia=1141824

Alan Greenspan

Alan Greenspan ha sido el único presidente de la Reserva Federal, que ha centrado toda su atención en los mercados financieros, como termómetro general de la economía, evitando las situaciones de crisis y pánico que se viven en las bolsas constantemente, produciéndose con ello un colapso en la canalización del sistema financiero, algo que debe evitar todo presidente de un Banco Central.

La premisa fundamental en la que se basa Alan es dudar de todo, para él la verdad absoluta no existe, todo debe medirse en términos de probabilidad y como buen amante de las matemáticas que es, ejercita su mente con ecuaciones diferenciales siempre que su agenda se lo permite, sobre todo para comprobar su agilidad mental. A lo largo de su mandato ha realizado un excelente trabajo en lo que respecta a política de tipos de interés, ganándose un merecido respeto por muchos economistas y dirigentes políticos, además de un trato exquisito por parte de los medios de comunicación que constantemente nos bombardean con titulares como estos:

“El nuevo mundo de Alan Greenspan.”
Business Week

“¿Quién necesita a Dios si tenemos a Alan Greenspan?”
New York Times





¿QUIÉN ES ALAN GREENSPAN?

Alan Greenspan nació en el año 1926 en Nueva York, hijo de Rose y Herbert Greenspan, ambos "...Alan inició el doctorado en economía, en la universidad de Columbia, universidad donde impartía clases Benjamín Graham y donde asistió como alumno el mismísimo Warren Buffet."

judíos, se divorciaron cuando Alan tenía tres años, lo que obligó a éste a trasladarse con su madre y sus abuelos al distrito de Washington Heights en Manhattan. Todo esto repercutió en el pequeño Alan, incrementando su capacidad de sacrificio, lo que le llevó a apasionarse por el Béisbol, convirtiéndose en todo un experto, llegando incluso a soñar en convertirse en un jugador profesional

Su madre trabajaba como vendedora en una tienda de muebles y su padre ejercía como analista de bolsa, incluso publicó un libro titulado “Recovery Ahead” (Nos espera la recuperación), prediciendo que el “New Deal”, produciría una recuperación económica y bursátil al año siguiente. Herbert Greenspan era partidario de las teorías Keynesianas, defendía que el gasto público podía reactivar la economía. La predicción del padre de Alan surtió su efecto en el año 1936, pero al año siguiente los mercados se hundieron literalmente. Tomando un ejemplar de su obra, escribió de su puño y letra una dedicatoria para su hijo que decía así:

“Que éste no sea si no un esfuerzo inicial, pensando constantemente en ti, que se diversifique en una interminable cadena de esfuerzos similares para que, en tu madurez, puedas volver la vista atrás e intentar interpretar los razonamientos que se esconden detrás de estas predicciones lógicas, y empezar un trabajo similar por tu cuenta. Tu Padre.”

Greenspan asistió al Instituto George Washington en la calle 192 Oeste, le encantaban las matemáticas, aunque era mediocre en el resto de asignaturas, también era amante de la música, y después de graduarse a ingresó en la escuela de música Juilliard, donde estudió clarinete y piano. Después de dos años en dicha escuela, abandonó sus estudios y se unió a la Henry Jerome Band, una Bing Band al estilo de los años cuarenta con cierto renombre por la calidad de sus actuaciones.

Como muchos de sus compañeros, pensó en convertirse en director de orquesta, pero no le terminó de convencer esa idea ya que, por increíble que parezca, no se veía delante de un grupo de gente dirigiendo. También compuso algunas piezas musicales para piano, que en realidad nunca llegaron a ninguna parte. Durante su época con la banda, Greenspan redescubrió su talento con los números. Mientras otros jóvenes músicos bebían, tomaban drogas y trasnochaban, él leía libros de economía y de negocios, para después convertirse en el contable de la banda. Después de un año de gira, ingresó en la universidad de Nueva York para estudiar economía. Se licenció con Summa Cum Laude en 1948 y realizó también un Master en economía en la misma universidad en el año 1950.

Después de cursar el Master, Alan inició el doctorado en economía, en la universidad de Columbia, universidad donde impartía clases Benjamín Graham y donde asistió como alumno el mismísimo Warren Buffet. Allí fue influenciado fuertemente por las ideas de Arthur Burns, basadas en su oposición fiel al déficit presupuestario como causante de la inflación. Greenspan dejó el doctorado para trabajar en la National Industrial Conference Board, una asociación de investigación, donde trabajó como analista de la industria del acero. En 1952 se casó con la pintora, Joan Mitchell, y al cabo de un año se dieron cuenta que eran totalmente incompatibles, por lo que se separaron.

Cuando Alan tenía 27 años fundó con un amigo, Townsend–Greenspan, empresa de consultoría. En 1957 pronosticó, tras un concienzudo análisis, una drástica reducción en la producción del acero para el año 1958, predicción que se cumplió a la perfección sufriendo ésta en ese mismo año una reducción del 20%.

Después de crear la empresa Townsend–Greenspan, la habilidad de Alan con los números y los datos pronto le llevó a aconsejar a los altos ejecutivos de grandes empresas. En 1968, se convirtió en consejero de política económica del candidato Richard Nixon, donde pudo comprobar la diferencia de personalidad de Richard cuando estaba cara al público, donde se mostraba amable, y el obsceno lenguaje y mal genio que mostraba en privado. En verano de 1974 Nixon pide a Alan que se pusiera al mando del Consejo de Asesores Económicos, puesto que acepta tras mucha meditación. Pero ese mismo año se produce la dimisión de Nixon y asume la presidencia Gerald Ford, conservando a pesar de ello su puesto y estableciendo una vez más una muy buena relación con Gerald, siendo la cordialidad y amabilidad una de las características que atesora Alan Greenspan..

En 1984 comenzaba a reinar un ambiente perturbado en la FED, por aquel entonces presidida por Paul Volker demócrata declarado y nombrado en el cargo en el año 1979 por el presidente también demócrata Jimmy Carter. Paul fue reelegido en su cargo por el republicano Ronald Reegan quien por aquella época estaba preparando su reelección como presidente y estaba diseñando su campaña electoral donde se recogía una bajada de tipos, para ganarse la confianza de Wall Street, a pesar de las reticencias del presidente de la Fed.



EL REINADO DE GREENSPAN EN LA FED

Tras tres años conflictivos, Paul Volker decide no presentarse a su reelección como presidente de la Fed y Reegan y su equipo buscan a alguien de confianza que también fuese republicano. El 1 de Junio de 1987, cuando Greenspan se encontraba en el traumatólogo por una lesión de espalda, un individuo se acercó y le dijo en un tono irónico: “el presidente de los Estados Unidos quiere hablar con usted”, y Ronald Reegan le comunicó su deseo de nombrarle presidente de la Fed, algo que no dudo en contestar afirmativamente, para ser aceptado en el cargo por el senado el 3 de Agosto de ese mismo año, cuando Greenspan contaba con 61 años de edad.

Al poco tiempo de ser nombrado presidente de la Fed, más concretamente el 19 de Octubre de 1987, "...Ronald Reegan le comunicó su deseo de nombrarle presidente de la Fed, algo que no dudo en contestar afirmativamente, para ser aceptado en el cargo por el senado el 3 de Agosto de ese mismo año, cuando Greenspan contaba con 61 años de edad.."

la bolsa americana sufre una de las mayores caídas de la historia, con un descenso en el mismo día de más de un 20%, el mayor desplome jamás visto en Wall Street, mayor que el vivido en octubre de 1929, donde el mercado se desplomó un 11.7%. Aquello representaba un disparo en pleno corazón financiero, por lo que tenían que amortiguarlo de la mejor forma posible, para asegurar los cobros y los pagos y evitar la quiebra del sistema financiero, por lo que Greenspan se vio obligado a compadecer en los medios de comunicación pronunciando la siguiente frase:

“La Reserva Federal, de acuerdo con sus responsabilidades como banco central de la nación, ha afirmado hoy su disponibilidad para servir como fuente de liquidez con el fin de apoyar el sistema económico financiero.”

Unos días mas tarde se produce lo que nadie esperaba, la recuperación del mercado de valores, apareciendo en prensa titulares como este: “ÉXITO EN LA PRUEBA: el nuevo presidente de la Fed consigue la aprobación general por su forma de manejar la crisis”.

La primera ocasión que redujo los tipos de interés, una vez acabada la rueda de prensa, acudió a su despacho y quedo sorprendido, ya que tras su anuncio, los mercados se movían con gran fuerza, fue aquí cuando se dio cuenta de la importancia que supondrían sus decisiones en el panorama económico financiero internacional. El 2 de Agosto de 1990, el presidente Sadam Hussein invadió Kuwait y comenzaban a sonar los tambores de guerra, el precio del petróleo se elevaba y la economía americana atravesaba un mal momento encauzándose hacia una inevitable recesión. Greenspan ya realizaba cálculos sobre el gasto que supondría aquella guerra, comunicándoselo al consejo económico del presidente George Bush, viéndose casi de forma obligada a reducir el gasto público y elevar los impuestos, todo lo contrario a lo que predicaba en su campaña electoral.

Ese mismo año tuvo que reducir la tasa del mercado interbancario para sacar adelante a bancos que por aquel entonces estaban en la absoluta quiebra como el Citybank, debido a una crisis en la concesión de préstamos para el mercado inmobiliario latinoamericano, consiguiendo con ello la recuperación, una vez más, del sistema financiero.

El 3 de Noviembre de 1993 el gobernador de Arkansas Bill Clinton, derrotó a George Bush, con sólo el 43% del voto popular y se convirtió en el nuevo presidente de los Estados Unidos. Aquello preocupó a Alan, ya que se trataba de un presidente demócrata y pensó que dada su condición de republicano, las fricciones entre ambos estaban más que aseguradas. Pero cuando el presidente electo Clinton invitó a Greenspan a visitarle en Little Rock, Alan se sintió bastante cautivado por el nuevo y joven líder, ya que le dedicaba toda su atención, como si no tuviera otra preocupación en el mundo y su tiempo fuese ilimitado.

Los consejos que una y otra vez proporcionaba el presidente de la Fed a Clinton, surgieron efecto en la política económica de la casa blanca, aprobando el senado el recorte del gasto público que tanto temía Alan, ya que según él, era el causante de la inflación que constantemente sufren las economías.

Pero la situación que Alan pronosticó en un primer momento no se hizo esperar y a la vuelta de unos años Bill Clinton nombra a dos nuevos demócratas como miembros del FOMC, que era el órgano encargado de decidir las subidas o bajadas de tipos de interés en la economía, de forma consensuada con el resto de miembros, para lograr con ello más presión y mantener unos tipos bajos para lograr un mayor crecimiento económico que favoreciese a su actual legislatura. Pero las intenciones de Clinton no dieron sus frutos, ya que los razonamientos de Alan eran más que cautivadores para el resto de miembros del comité, aunque en algunas ocasiones, había que admitir, que si incomodaban a Greenspan.

A comienzos de 1995, México sufre una de sus mayores crisis financieras jamás vista, debido a una mala política monetaria de sus dirigentes durante el año anterior, elevando de forma exagerada los tipos de interés, colapsando de esa forma el sistema financiero, lo que llevo a sus líderes a devaluar el peso para reactivar la economía, perdiendo valor la totalidad de las inversiones llevadas a cabo por capital extranjero y encendiendo la mecha de una posible reacción en cadena del resto de economías emergentes, de las que dependía Estados Unidos, repercutiendo negativamente en el crecimiento económico de la nación.

Dada la importancia de este acontecimiento, Greenspan y parte del equipo del Tesoro Público, se reunieron para abordar el asunto y preparar una serie de medidas económicas que sacasen a México de tal situación, decidiendo hacer uso del Fondo de Estabilización de Cambios, creado hace más de 60 años, a pesar de la oposición de parte del senado y enviando 12.500 millones de dólares a la nación afectada, logrando posteriormente una recuperación de su economía y devolviendo la totalidad del principal con sus intereses. Una vez más, Alan demostraba sus magníficas dotes de economista, analizando minuciosamente la situación para posteriormente emitir una acertada resolución al problema.

Bill Clinton renueva el cargo de Alan en Febrero de 1996 por otros cuatro años más, valorando las buenas actuaciones del presidente de la Fed, que habían impulsado positivamente la economía americana gracias a una excelente política de tipos y unos maravillosos consejos económicos, evitando una posible recesión. Este mismo año, había aceptado ir a recoger el premio Francis Boyer, y durante su discurso pronunció la expresión que todavía hoy muchos utilizamos y nos acordamos de ella: “En los mercados se está produciendo una exhuberancia irracional.” Después del discurso, los mercados de Japón, que todavía seguían abiertos, empezaron a caer en picado. Al día siguiente el Dow cayó 145 puntos en la primera media hora de tráfico, pero remontó, y acabó el día sólo a 55 puntos por debajo.

En Marzo de 1997 Alan Greenspan se casa con Andrea Mitchell, veinte años más joven que él, que por aquel entonces trabajaba de reportera en la NBC. Se habían conocido por medio de la música, ella tocaba muy bien el violín cuando era niña y ambos eran amantes de las melodías barrocas.



LA ACTITUD DE GREENSPAN ANTE LAS CRISIS FINANCIERAS

A finales de 1997 Greenspan emitió unos mensajes públicos contradictorios acerca de los tipos de interés, la economía y la bolsa, que reflejaban en parte su propia incertidumbre, debido principalmente al deterioro de la situación internacional, especialmente en Korea que estaba atravesando su peor crisis, con el temor que se contagiase a otras economías como más tarde ocurrió en Agosto de 1998 con la devaluación de la moneda rusa, que dado el grado de globalización de las economías, se traspasó a otros países como Japón y como no, Estados Unidos. El 8 de Octubre de 1997 sin conocer Alan todavía las repercusiones que la crisis Koreana iba a tener en un futuro, en unas declaraciones ante el Comité de Presupuestos del Congreso, declaró:

“La economía ha seguido un camino insostenible. Está claro que sería poco realista buscar una continuación de las ganancias del mercado de valores con la misma magnitud de las que se han registrado en los dos últimos años”.

Tres semanas después, el lunes 27 de Octubre, el Dow cayó la friolera de 554 puntos, la mayor bajada "...Este mismo año, había aceptado ir a recoger el premio Francis Boyer, y durante su discurso pronunció la expresión que todavía hoy muchos utilizamos: “En los mercados se está produciendo una exhuberancia irracional.” Después del discurso, los mercados de Japón, que todavía seguían abiertos, empezaron a caer en picado."

jamás visto en los mercados. Además el siguiente año tampoco fue espléndido, debido al efecto dominó que sufrieron las economías, desde que Korea inició su crisis financiera, produciéndose continuamente un número incontable de devaluaciones de divisas repercutiendo negativamente en las inversiones extranjeras y como no, en los mercados bursátiles. En Septiembre de 1998 el fondo de cobertura (Hegde Fund) LTCM (Long Term Capital Management), dirigido por dos premiso Nobel de Economía y docenas de doctores, que basaban sus inversiones en complicadas fórmulas matemáticas, identificando las discrepancias temporales en los precios en varios mercados mundiales y apostar a que esas discrepancias podrían converger en normas históricas, atravesaba por serios problemas.

La quiebra de Rusia contribuyó a que los precios de los bonos se apartaran de las normas con las que contaba la LTCM, lo que le llevó a perder la mitad de su capital, situación que obligó a la Fed de Nueva York a intervenir, para encontrar el capital necesario y sacar a flote a la LTCM. Por lo tanto, la tarea de la Fed de Nueva York en aquel momento era la de buscar interesados en aportar aquellas tremendas pérdidas o compradores interesados en la empresa, poniéndose en contacto con el mismísimo Warren Buffet, que ese mismo día estaba con Bill Gates en Montana, paseando por el parque nacional, quien expresó su gran interés de compra de la sociedad aunque posteriormente los presidentes de la LTCM se opusieron radicalmente a vender parte de la sociedad, por lo que ya sólo cabía la posibilidad de inyectar capital procedente de los bancos y sociedades de inversión que eran los que estaban directamente implicados en el asunto y quienes más tenían que perder, en caso de que se produjese el colapso del sistema financiero con unas pérdidas potenciales de 20.000 millones de dólares.

Dada la importancia del asunto, se reunieron en la sede central de la Fed, con Greenspan y otros dirigentes de la Reserva Federal al frente de aquella reunión, junto a 16 miembros de entidades como Merrill Lynch, Goldman Sachs o Salomon Smith, para resolver el problema y poner los 4.000 millones que la LTCM necesitaba para salir de aquella situación. Al final de la reunión se llegó a un acuerdo y las entidades accedieron aportar la cantidad solicitada, solucionando lo que podía haber sido algo similar a lo que ocurrió en Octubre de 1987. A pesar de la importancia del escándalo, la nación a penas se percato de absolutamente nada, ya que por aquel entonces lo que realmente atraía la atención de los americanos, era el caso de Bill Clinton y Mónica Lewinsky.

El 4 de Enero del año 2000, la Casa Blanca anuncia la confirmación una vez más del cargo de Alan Greenspan, como presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, cuando éste contaba con 73 años, cargo que recibió y acepto muy gustosamente. Durante la era Clinton la economía americana había sufrido uno de sus momentos más brillante con una expansión del ciclo económico que anteriormente dominaba a las economías, batiendo con ello todo un record en las cifras del producto interior bruto, con una inflación más que controlada y unas cifras de desempleo envidiables por cualquier nación.

Después de alcanzar los mercados sus máximos históricos y sufrir la fiebre de las empresas punto com, se produce una debacle en las bolsas internacionales, lo que le obliga a Alan a bajar las tasas de tipos de interés durante dos años consecutivos durante once veces seguidas. Además las cifras de PIB también se reducen, aunque también es verdad que venían de crecer unas tasas nunca jamás vistas y lo que apuntaba a una recesión al más puro estilo de los años 30 se quedo en pequeñas reducciones de las tasas de crecimiento.

En el año 2001, George Bush es proclamado presidente de los estados Unidos y dada la excelente trayectoria de Alan al frente de la Reserva Federal, decide confirmar su cargo. Una vez más Greenspan se ganaba la confianza de otro presidente, convirtiéndose en el presidente de la Reserva Federal que más veces ha sido confirmado por presidentes diferentes tanto republicanos como demócratas.





Roberto Perez
rperez@hispatrading.com


http://www.hispatrading.com/biografias/biografia.asp?id=4

Una historia para no olvidar

Desde marzo del 2000, momento en que se produjese el máximo histórico en los mercados de renta variable, no hemos dejado de leer artículos firmados por todo tipo de analistas de todas las casas nacionales e internacionales con signo marcadamente posibilista. En este sentido, las recomendaciones de la mayoría de “profesionales” del sector a lo largo de los tres últimos años, dado el nerviosismo manifestado por la enorme masa de participes de fondos de inversión en renta variable, ha sido la de aguantar el tipo ante el riesgo de estar cerca del “mínimo”.

“La bolsa es el activo financiero que históricamente mejores retornos ofrece al inversor a largo plazo”...parece ser la máxima en que se escudan la mayoría de estas recomendaciones.

Algo sobre lo que quizá no se ha escrito demasiado es sobre la edad y años de experiencia de la mayoría de profesionales que existen en el sector de las finanzas en estos momentos. La mayoría de analistas y gestores de inversiones de la actualidad (entre los cuales me incluyo), acudimos al sector durante el “Boom” desatado por la industria de fondos a principios de los años 90, probablemente de media no superamos los “treinta y pocos” años y lo único que hemos vivido ha sido el mayor ciclo expansivo de la renta variable de todos los tiempos.

Quizá lo que nos pierde es la falta de perspectiva histórica. Muy pocos echamos la vista atrás lo suficiente como para llegar a hacer un análisis que nos permita obtener una perspectiva clara de lo que tenemos delante, basándonos pura y simplemente en lo que ha ocurrido en momentos similares a lo largo de la historia ...y curiosamente los pocos que nos tomamos la molestia de hacerlo somos quienes no nos limitamos a analizar balances de compañías para tratar de hacer estimaciones de sus beneficios venideros y fijar en base a los mismos precios objetivo para las mismas y en última instancia para los índices en los que cotizan. Este es el gran error del que ha adolecido el sector a lo largo de su historia y que tan solo se pone de manifiesto en momentos como el actual. Como ejemplo de lo que quiero transmitir sirva la siguiente estadística:

Durante el periodo 1974/2000 asistimos al mayor mercado alcista secular de la historia. Si volvemos la vista atrás, a lo largo del presente siglo hemos asistido a 3 movimientos alcistas seculares (1921-29, 1942-66 y 1974/2000). Estos 3 movimientos alcistas generaron más del 100% del retorno total de la bolsa en los últimos 104 años. Es decir, en 1/3 del tiempo se generó más del 100% del retorno total del mercado, lo cual equivale a decir que 2/3 partes del tiempo el mercado se mantuvo o lateral o bajista. Que les digan, por tanto, eso de que “la bolsa siempre sube” a los ahorradores americanos que colocaron su dinero en el mercado en 1929 y que lograron tan solo “recuperar” lo invertido ya entrada la década de los 50 (más de 20 años después), o a aquellos que hicieron lo propio a finales de los 60 y no vieron un centavo de beneficios hasta principios de los 80 ...por no nombrar a aquellos que invirtieron en la bolsa japonesa a finales de 1989 y que llevan 14 años viendo como se diezman sus ahorros. Esta falacia/ demagogia viene alimentada por la misma simplista estadística por la que podríamos justificar que los precios de los alimentos, los coches y sobre todo las viviendas siempre suben a largo plazo. Es decir, esa engañosa realidad estadística que dice que la serie de cotizaciones bursátiles sigue una distribución “lognormal”.

Ahora bien, mi pregunta es ¿acaso no se han vivido momentos deflacionistas en la historia?. Hombre, cuando el término existe será por algo.... de igual forma que han existido largos periodos de tiempo en que los precios de las viviendas y “los bienes” en general no hacían sino caer.... existen largos periodos de tiempo, en que las cotizaciones bursátiles hacen lo propio llegando a tardar décadas en recuperar el terreno perdido.

Lo que lleva ocurriendo desde marzo del 2000 no tiene precedentes en ninguna de las correcciones sufridas a lo largo de las últimas dos décadas y por tanto, para tratar de ganar perspectiva sobre la situación no podemos remontarnos a ninguno de los momentos vividos en este periodo de tiempo.

La primera referencia histórica en cuanto a duración de la crisis la tenemos en la ocurrida durante los 70, pero (salvo el repunte en los precios del crudo), las características de aquella crisis nada tienen que ver con la situación de la que venimos y mucho menos, por tanto, a la que nos dirigimos.

La pregunta que a estas alturas debemos hacernos es ¿nos encontramos al borde de una depresión económica o se trata simplemente de una más de las 17 recesiones cíclicas por las que hemos pasado desde el año 1933?.

Para buscar las pistas que nos lleven a responder a esta pregunta debemos, de nuevo, remontarnos a la historia.

Las grandes depresiones económicas del último siglo (sin duda la sufrida por la economía americana entre 1929/42 y la actualmente en curso de la economía japonesa), han venido precedidas de dos patrones de comportamiento entre economía y mercados bursátiles muy similares.

Robert R. Prechter en su libro “Conquer the Crash”, divide la evolución del mercado bursátil americano (Dow Jones) desde principios del siglo pasado en tres grandes ciclos expansivos (1920-29, 1942-66 y 1974-200), que responden al famoso principio de Ondas de Elliott. Según este principio los mercados se mueven siguiendo un patrón de comportamiento que responde a lo siguiente: un ciclo alcista dividido en 3 movimientos expansivos (ondas I, III y V) y dos intermedios de corrección (ondas II y IV), y un posterior ciclo bajista que se subdivide en 2 movimientos bajistas (ondas A y C) y uno de corrección alcista intermedio (onda B).

Pues bien, desde 1942 a 1966 (onda III), el índice Dow Jones subió un 970%, frente a una subida del 1930% entre 1974 y el 2000 (onda V). Lo que sorprende es que a lo largo del segundo periodo los fundamentos de la economía americana fueron considerablemente más débiles que durante el ciclo expansivo precedente (el PIB creció a una media anual del 3.2% frente a una media del 4.5% anterior, la producción industrial creció a un ritmo del 3.4% frente al 5.3% anterior, la capacidad de utilización instalada de las compañías se aprovechó a una media del 84.4% frente al 91.5% anterior, la tasa de desempleo medio se situó en el 6.6% frente al 4.9% anterior, La Deuda Pública se situó en el 58.3% frente al 43.9% anterior, la deuda de los consumidores ascendió al 97% de sus rentas disponibles frente al 64% anterior, el Déficit por Cuenta Corriente asciende a 96.200 millones de dólares frente a un superavit de 1.300 en el periodo anterior, actualmente los Estados Unidos tienen una deuda neta con el resto del mundo de 2 billones (españoles) de dólares, tras haber sido prestamista neto en el ciclo anterior, ...y un largo etc de indicadores que apuntan en la misma dirección.

Este mismo patrón, nos guste o no, tiene solo dos precedentes en la historia:

1.- El que precedió a la gran depresión económica iniciada en 1929 (la burbuja bursátil entre 1920 y 1929 fue muy superior al anterior ciclo expansivo bursátil mientras que los fundamentos económicos sobre los que se sustentaba fueron considerablemente más débiles).

2. La actual depresión económica vivida por la economía japonesa. Sirva como ejemplo que durante el ciclo expansivo bursátil 1955-73 el PIB japonés creció a una media anual del 9.4%, mientras que durante la burbuja de los mercados (tanto financiero como inmobiliario), sufrida entre 1975-89 (la mayor de su historia) el PIB creció a una media de tan solo el 4%.

La conclusión a todo esto es que existen serias probabilidades de que nos encontramos al principio de un cambio de tendencia estructural en los mercados de renta variable, que amenaza con profundizar tanto en tiempo como en precios, y cuyo final será imposible de predecir. Entre tanto, seguiremos moviéndonos dentro de la tendencia bajista y albergando falsas esperanzas en cada uno de los rebotes técnicos que se producen dentro de la misma. Ante este panorama, y a pesar de que puedo pecar de oportunista dadas las circunstancias actuales, mi recomendación para aquellos que aun no han invertido en bolsa y que invierten con un objetivo de medio/largo plazo es que sigan permaneciendo fuera y para los que están “pillados” dentro... que intenten salirse en alguno de los rebotes cíclicos que pueden y deben producirse en algún momento no muy lejano (puede incluso que este acabe siendo un año netamente alcista).

Quien ante esta situación continué limitando su análisis para predecir el futuro a la estimación de unos beneficios empresariales cada vez más inciertos, estará igual de perdido que un jugador de fútbol que no levanta la cabeza cuando está en posesión del balón.

Por último, me gustaría mencionar un par de cosas: recomendarles a quienes no entienden lo que ocurre actualmente en los mercados la lectura de la famosa “Teoría de la Reflexividad” de George Soros (en su libro “The Alchemy of Finance”), y como no? Remitirme a las declaraciones del famoso inversor americano Warren Buffet, quien calificaba recientemente de verdaderas “armas de destrucción masiva” a los productos derivados, en clara alusión a las escandalosas posiciones que la mayoría de entidades financieras de primera línea del mundo ostentan en derivados de crédito y que amenaza (junto al pinchazo de la burbuja inmobiliaria), en desembocar en una de las mayores crisis financieras de la historia. Ni que decir tiene para los seguidores del análisis técnico que fijen sus miradas en la enorme figura de Hombro Cabeza Hombro de cinco años de gestación que domina el cambio de tendencia a largo plazo en el S&P 500 (y en la mayoría de índices bursátiles europeos), con proyecciones significativamente inferiores a lo niveles de cotización actuales, ...y el dólar haciendo lo propio en su cotización frente al euro (ya sabemos lo que un desplome en dólar llevaría implícito).

En cuanto a la situación a nivel geopolítico, prefiero ni referirme... baste con concluir que desde mi punto de vista existen muchas probabilidades de que estemos ante un cambio importante en el orden mundial, ya sea por motivos políticos o puramente económicos. (No pierdan de vista a los países asiáticos, en especial a China).

Por último, despido esta reflexión recurriendo a la mítica frase de Keynnes que dice: “Los mercados pueden permanecer irracionales más tiempo de lo que uno puede mantenerse solvente”.... y recordando a quienes aún mantienen una actitud posibilista a medio/ largo plazo aquello de que “bull markets climb on a Wall of Worry, and bear markets slide on a “Slope of Hope”.



Leonardo
leonardo@hispatrading.com



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SP muy largo plazo

SP muy largo plazo

todavía falta el suelo, el auténtico

El valencià, un factor de cohesió social

El valencià, un factor de cohesió social

JOAN CARLES MARTÍ I CASANOVA

És clar, com anava a ser d´una altra manera, que des de l´Associació per la Llengua El Tempir ens afegim a qualsevol iniciativa que reclame una aprofundiment en la valencianització lingüística d´Elx i el seu terme. Així, considerem que s´ha d´aplicar sempre el Reglament de Normalització Lingüística, aprovat el 1997, en el qual El Tempir tingué un paper clau pel que fa a la seua redacció; un reglament que fou rebut admirablement pels dos partits progressistes amb representació a l´Ajuntament d´Elx d´aquell moment: PSPV i EUPV. En molts sentits, i en aquest sentit la llengua, Elx és un espill on ens mirem tots els qui compartim la llengua catalana, de Guardamar que toca Elx a Salses que toca Perpinyà.No debades, la nostra Festa universal, el Misteri d´Elx, està cantat en la llengua que molts elxans passem, de generació en generació, als nostres fills i, per això, cada mes d´agost, sentim accents diversos d´una mateixa llengua al voltant de la Plaça de Santa Maria, en una emigració cap al sud que dura fa segles i que converteix la nostra ciutat en una capitalitat cultural mundial.
Observem que s´han fet avanços diversos positius, en la política lingüística municipal. De fet, som envejats, des d´altres poblacions veïnes, perquè fa la sensació generalitzada, aquesta és la que fa i aquesta és la que hem aconseguit que es fera entre tots els progressistes, és que Elx s´estima la llengua més que altres llocs veïns i llunyans; almenys si ens referim al País Valencià actual. No tot, però han de ser flors, violes i colpets al muscle.
Hauria de quedar clar que aquest convenciment ha d´amerar tant la corporació municipal com les empreses municipals que han anat creant-se els darrers anys, sense necessitat d´haver de recordar-ho a cada moment. A la vora mateixa tenim l´exemple nefast de la Universitat Miguel Hernández d´Elx o de l´Ajuntament d´Alacant, els menys valencianitzats de tot el País Valencià on ens ha tocat denunciar unes quantes vegades el Síndic de Greuges sense que se´ns faça cas encara que se´n done la raó.
Dit això, el més important de tot ha de ser la recuperació plena del valencià per part de la societat il·licitana i, en primer lloc, pels seus representants polítics més pròxims. En aquest sentit els responsables de tots els partits polítics, una majoria d´ells valencianoparlants nadius o d´adopció que parlen la llengua amb naturalitat al carrer, han d´esforçar-se més per fer un ús social de la llengua en totes les ocasions, especialment les derivades de la seua activitat política, i no tan sols de forma selectiva o interessada.
A Elx, segons tots els censos lingüístics, la pràctica totalitat de la població entén la llengua i en són milers i milers els joves d´Elx que saben parlar-la; una llengua que ha d´aprofitar, en primer lloc, per a ser parlada i escoltada. Així, el valencià ha de ser per a alguna cosa més que per a parlar de temes relacionats amb la llengua o l´educació i no ha de ser emprada mai com a eina partidista amb la finalitat d´aconseguir unes altres finalitats que no tinguen la llengua com a element normal de relació.
Observem, amb preocupació, la davallada en l´ús polític oral de la llengua pròpia d´Elx, fins i tot entre aquells que n´han fet un vehicle normal de comunicació social. Això ha d´afectar, de manera ben especial, els partits valencians progressistes que més s´estimen la llengua i que en fan un ús culte. Tot això, ho diem des de l´estima i l´afecte però recordant, sempre, que la llengua és un factor de cohesió social entre tots els valencians de totes les comarques i de tots els temps; el primer patrimoni de la humanitat sense el qual no s´explica gens cap dels altres dos que compartimhttp://www.diarioinformacion.com/default.jsp

Septiembre.desaladoras.com

Septiembre.desaladoras.com

CARLOS DE AGUILERA

Es desagradable decir que los políticos de la Comunidad Valenciana, tanto los populares como los socialistas, amén de los específicos nacionalistas que barzean de un lado al otro sin saber a qué atenerse, están dando muestras de escasa consistencia institucional. Unos están divididos, otros están a la expectativa y todos esperando algo que les ponga en claro lo que ellos mismos están buscando. Las nubes vienen desde Madrid con el PP y desde Cataluña con el tripartito. El problema de fondo es de estructura funcional, en la cual nadie parece estar de acuerdo. El turismo ha dado un aviso a la baja si hay que creer a los turisteros, pero sigue en alza si hay que creer a los políticos. La ministra Narbona ha destapado el tarro de las esencias de tufo partidista, basada en su logro suprimir el trasvase del Ebro, hecho que ha causado la profunda inmersión de los populares en los abismos de la indefensión, etcétera.Pero el hecho concreto es algo de lo que no se quiere hablar porque existe la posibilidad de que las cañas se vuelvan lanzas. En el asunto de las desaladoras se están cruzando las mayores sinsorgadas, lo mismo por unos que por otros. Los ecólogos _si es que alguien quiere escucharnos o comentarnos_ no tenemos ni regadíos, ni industrias, ni turismo en ciernes, sólo tenemos elementos de juicio, que por fortuna están bien contrastados. Los populares exhiben clamorosamente una carta de Borrell en la que apuesta por las desaladoras, pero si se lee la carta atentamente, se ve que dice que sólo se llegará al caso si «los factores ambientales lo impiden». Lo curioso es que nadie menciona este punto. Y este punto es precisamente _el de los valores ambientales_ es el que nadie menciona, todos pasan de ascuas sobre él, como si no hubiera existido, como si los informes de tres de las cuatro agencias europeas encargadas de dar su opinión sobre el trasvase del Ebro hubieran dado su conformidad, lo cual no es cierto en absoluto. Basarse en falacias _y en este caso en falsificaciones de ideas y noticias_ no es sino engordar la demagogia. La ministra anterior del PP inauguró la desaladora de Alicante con gran beneplácito de su partido, algo que se demoniza ahora. Sin entrar en problemas de costes _les juro a ustedes que sé de buena tinta que no hay ni un solo estudio decente acerca de lo que va a costar desalar el agua, y si no me creen, pregunten en el Ministerio_ se lanzan unos y otros a calcular los kilómetros de cable que va a costar la energía para mover las desaladoras cuando ni siquiera se sabe dónde van a estar. Todo son ideas, propuestas, globos sonda y manifestaciones de alharacas, tomando a la ciudadanía por una partida de subnormales en donde un conseller _o un político contrario_ afirma unas rotundidades evangélicas con la pretensión de que todo el mundo se lo va a creer. Los palos de ciego son impresionantes. Por un lado se anuncian planes eólicos de auténticos destrozos de los paisajes valencianos. Por ese mismo lado _y por ese mismo conseller_ se aconsejan una serie de actuaciones para conservar paisajes. Por un lado se acusa los gobiernos del PP de destruir la costa y por otro se echa la culpa de ello a los socialistas que no supieron embridar _desde los tiempos de Lerma_ el aviso de la descolocación de la Comunidad como esencia turística mediterránea de cierta enjundia para que no cayera en el adocenamiento y en la cutrería actual.
Ya estamos en septiembre, donde prometí a ustedes hablar de las desaladoras, cuando tuviere más información _desde luego, sin demagogia_ pero diciendo bien claro que si el problema del Levante _y aun del turismo_ es el abastecimiento de agua, el mismo Plan Hidrológico afirmaba que no se trasvasaría de mayo a octubre (¿nadie lo recuerda?), cuando es precisamente cuando el turismo y la agricultura precisan más aguas. Entonces se pensó que se harían grandes embalses _Monóvar y otros_ para tener agua de reserva. Como esto ya no se va a hacer _vuelvo a repetir que Bruselas no está por la labor, y si no, vean lo del Júcar, que tiene otro problema gordo encima_ es preciso pensar _sólo pensar, no afirmar rotundamente_ que de algún sitio tiene que llegar el agua. La rabieta del Ebro ya se ha pasado y no volverá, de modo que será preciso dejarse de demagogias y alertar a los pueblos diciendo que el agua del mar _desalada_ no va a poder llegar a Villena, por ejemplo. Naturalmente que no, ni nunca se pensó así. Y se merecen una buena repula los que tratan de engañar a la opinión pública. El porcentaje de agua desalada _cuando la consigan_ sólo servirá para el abastecimiento de los pueblos costeros. Ni siquiera se ha calculado _lo sé también de buena tinta_ hasta dónde puede llegar el agua sin que sea demasiado costoso y aún así no llegaría sino hasta quienes pudieran pagarla, pues aquí entra de ello el tema turístico. Si quieren, que haya golf en una distancia de diez kilómetros de al costa. Pero que se pague. Y el resto, si sobra, para los pequeños regadíos costeros. El resto ha de venir de eso que tanto llena la boca de los políticos, que según ellos somos los mejores del mundo en aprovechamiento del agua. Reducir regadíos obsoletos, arreglar tuberías y conducciones, ahorrar agua, ponerle un coste adecuado. Y sobre todo, poner en práctica lo ordenado (ya veremos si se cumple) acerca de que cualquier idea de urbanización _y las hay a centenares_ ha de llevar la seguridad _no un simple papel autorizativo_ de que al correspondiente Confederación Hidrográfica garantice _si es necesario, se pedirá ante notario_ de que, en efecto, existe el caudal suficiente de agua para construir y abastecer un nuevo núcleo de población. Si esto no se pone en serio, sobran todas las chundaratas de los políticos. No se puede seguir estando gobernados por empresarios que practican la idea de la permuta de terrenos por edificación en altura saltándose las leyes (Atrium por ejemplo), ni de logreros que amparados en leyes absurdas están tratando de destruir lo poco que queda de nuestro bello país. El tema de las desaladoras sólo es una punta de lanza del tremendo despiste que hay en este gobierno valenciano. Que nadie piense que esto es el desahogo de un ecólogo. Sino la constatación de algo que hemos aprendido todos los que estamos en la defensa de los valores naturales, y que no es otra cosa que la constatación de los hechos reales.

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