Blogia
ECONOMIA Y VARIOS-RECOPILACIÓN

economía

La gestora de Merrill Lynch augura más subidas en el precio del oro

La gestora de Merrill Lynch no ve agotada la escalada del oro. Prevé una fuerte demanda para la joyería, la inversión minorista y los fondos cotizados. El metal precioso sube este año un 5%.

Cinco Días / MADRID (28-09-2005)

En cinco años la onza del oro ha pasado de 272,25 a 459,70 dólares. Este ejercicio lleva acumulada una subida del 5% que ha llevado el precio a los niveles más altos desde enero de 1988. La escalada del oro ha estado relacionada siempre con el descenso del dólar; es decir, cuando el billete verde caía los inversores buscaban refugio en el metal precioso. Esta teoría ha perdido fuelle en el presente ejercicio, puesto que la divisa estadounidense se ha apreciado más de un 11% frente al euro.

La explicación ahora se fundamenta más en un momento del ciclo económico. En este sentido, la gestora de Merrill Lynch (MLIM), considera que 'los sectores de recursos naturales (oro, minería y energía) están disfrutando a nivel global de la situación de mercado de la última generación, motivada principalmente por el fortalecimiento de la demanda global unida a las limitaciones de la oferta'.

Las compañías mineras, petroleras y, en general, de materias primas son las que mejor están evolucionando en los mercados. El índice de Bloomberg que engloba valores mineros y de metal sube en 2005 un 48%. Vallourec ha triplicado precio, y otras empresas como Río Tinto o BHP Billiton suman el 47,68% y 45,13%.

Los gestores vislumbran más subidas en el precio del oro y en las empresas inmersas en recursos naturales. 'Aunque el oro está en máximos, el sector se enfrenta a una fuerte demanda para la joyería, la inversión minorista, y los fondos cotizados. Sin embargo, la oferta es limitada (...)', dicen. MLIM señala a

China como el principal motor del crecimiento de la demanda de oro: 'rápidamente se está convirtiendo en el mayor consumidor de materias primas', indican.

Graham Birch, director de recursos naturales de MLIM, explica que 'el mercado se debate ante la cuestión de si estamos en un máximo de un ciclo normal de las materias primas o en las primeras etapas de un superciclo. El tiempo lo dirá pero los argumentos en favor de un superciclo son persuasivos'.

Para el experto serán clave los mercados de China e India.

Las previsiones de la gestora de Merrill Lynch van por el mismo camino que las realizadas por Deutsche Bank días antes. Esta firma espera que el oro se convierta en la inversión más rentable que el petróleo el próximo año.

nikkei, grafico largo plazo

nikkei, grafico largo plazo http://img353.imageshack.us/img353/7289/nikkeimuylargoplazo4wk.gif

http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1127640985/

El endeudamiento de las familias

El endeudamiento de las familias

Juan Francisco Martín Seco


El BBVA a través de su servicio de estudios ha restado importancia al enorme endeudamiento de las familias españolas. No hay que dramatizar -dicen-, el nivel no es preocupante. Es una opinión extendida últimamente en los ámbitos del poder económico y en los aledaños de la derecha. Parten de la teoría de que la situación patrimonial de las familias es holgada, dado que, aunque han incrementado considerablemente la deuda, también sus activos inmobiliarios se han revalorizado. No habrá dificultades a no ser que los tipos de interés se eleven de forma sustancial, cosa que no es probable al menos a corto plazo.

El único problema que parecen contemplar es el de la insolvencia. Si los tipos de interés sufrieran una elevación considerable y las familias no pudieran hacer frente a los créditos hipotecarios, ello repercutiría negativamente sobre el mercado inmobiliario, que se desplomaría generando una crisis bancaria y financiera de efectos difícilmente calculables. Éste es sin duda el escenario más catastrófico, pero por eso mismo el menos probable. Hay que estar de acuerdo con ellos en que no es previsible que los tipos de interés se eleven a corto plazo, y aun cuando se elevasen a plazo medio no lo harían en niveles tan importantes como para hundir el mercado inmobiliario y provocar una crisis financiera. Pero que esta situación sea poco factible no implica que no existan otros peligros quizás de menor relevancia pero mucho más verosímiles.

En primer lugar, causa extrañeza que los mismos que anuncian todo tipo de cataclismos si se incrementa el endeudamiento público contemplen tan tranquilos y nieguen la importancia del endeudamiento privado. La verdad es que puestos a elegir yo me quedo con el público antes que con el privado, prefiero que se endeude el Estado a que tenga una situación muy saneada, pero a costa de restringir los servicios y las prestaciones sociales de tal manera que las familias se vean obligadas a hipotecarse.

El crecimiento de los últimos diez años ha estado fundado en buena medida sobre el consumo y el endeudamiento de las familias. Podría pensarse que este endeudamiento ha sido positivo porque ha permitido el crecimiento, y lo sería si pudiese ser infinito pero, como todo endeudamiento, tiene un límite y el gasto de hoy lógicamente impide y coarta el gasto de mañana. Podemos afirmar que estamos creciendo a crédito, crédito que antes o después tendremos que pagar con menor crecimiento en el futuro. Y eso tanto si se trata de endeudamiento público como de endeudamiento privado.

Sólo hay una forma de escapar de este fatal desenlace y es cuando se cumplen los presupuestos keynesianos; es decir, que de una u otra manera el mayor gasto se traduzca en inversión en sentido amplio, o lo que es lo mismo, que los mayores gastos de hoy se conviertan en mayores ingresos en el futuro. En lenguaje keynesiano, “cebar la bomba”. La situación económica actual ofrece muchas dudas acerca de que se esté produciendo en realidad este fenómeno. Después de bastantes años en los que el crecimiento se ha fundamentado únicamente en el consumo y en la construcción, ni la inversión en bienes de equipo ni el sector exterior ni el sector público parecen decidirse a tomar el relevo, lo que genera importantes incertidumbres de cara al futuro. Pero no ahora porque gobierne el PSOE, como plantean algunos, también antes cuando lo hacía el PP.

Afirmar que la situación de las familias es desahogada porque los inmuebles se han revalorizado carece de todo sentido. Tal revalorización apenas tiene efectos para la mayoría de las familias, que lógicamente no pueden vender su vivienda y si la vendieran tendrían que comprar otra al menos por el mismo precio. Lo que sí va a tener sin duda efecto sobre los planes de gasto futuro son los enormes préstamos a que se han comprometido por dilatado espacio de tiempo y que reducirán su capacidad económica durante casi toda su vida. ¿Cómo negar que este fenómeno va a afectar al crecimiento en los próximos años?



13 agosto 2005http://www.estrelladigital.es/articulo.asp?sec=opi&fech=13/08/2005&name=seco

China, en su senda a primera potencia económica mundial.

China, en su senda a primera potencia económica mundial.
Retos y oportunidades del crecimiento chino (II)

Ramón Tamames

Catedrático de Estructura Económica (UAM)
Catedrático Jean Monnet de la UE



El pasado jueves 4 de agosto publiqué en Estrelladigital la primera de lo que serían dos entregas de esta miniserie sobre “China en su senda a primera potencial económica mundial” —que en la realidad, al final, serán tres artículos—, con el subtítulado de “Un crecimiento espectacular (I)”. Hoy presento la segunda parte, con su correspondiente subtitulado, donde seguiremos viendo los activos de que dispone China para su formidable expansión.

Antes del 2020, de mantenerse el ritmo actual, del 9,7 por 100 de aumento del PIB en 2005, China será la primera potencia económica mundial. Por mucho que la composición de su producto social vaya a seguir estando todavía muy concentrada en los sectores industrial y agrario. En ese sentido, tecnológicamente y militarmente, China aún quedará muy a la zaga de EE.UU., pero con un fuerte sentido de progreso en I+D+i. Como ya al día de hoy lo demuestra la circunstancia de que el país ha entrado, en su economía industrial, en las áreas más avanzadas de la informática, el sector aeroespacial, la biotecnología, etc. Como también está escalando posiciones en investigación en temas agrícolas, energéticos, de urbanismo, transporte, etc.

La demanda de China de energía y de toda clase de materias primas, no deja de aumentar. Y de ahí, la influencia de la República Popular en la formación de los precios internacionales; empezando por el petróleo, cuya cotización se ha duplicado en algo menos de dos años. Por ello, no cabe pensar que esas alzas vayan a ser simplemente coyunturales, pues la demanda del país más poblado del planeta seguirá para arriba; aunque vaya ganándose en eficacia energética, y aunque también se acelere la miniaturización de muchos productos que exijen cada vez menos inputs por unidad de output.

Por otro lado, ya aludimos a ello en el primer artículo de esta serie, el antiguo Celeste Imperio ha pasado a ser el primer destino de la inversión extranjera directa (FDI), con cifras que van aproximándose a los 100.000 millones de dólares anuales. Lo cual no es óbice para que la propia China, a su vez, se haya convertido en una gran adquirente de activos en los mercados mundiales. Sobre todo, con la finalidad de asegurarse el aprovisionamiento estratégico de energía y de productos básicos indispensables, para de ese modo proseguir en su espectacular desarrollo industrial.

Hasta tal punto es firme la tendencia enunciada, que EE.UU. y otros países están oponiéndose a las compras chinas de empresas que a escala nacional consideran estratégicas. Ante lo cual, Pekín reacciona invocando las reglas de la OMC, según los cuales, cualquier empresa de no importa qué país puede comprar otra, con la única exigencia de que el precio que pague por ella sea el más alto de los ofrecidos. Pero eso no ha sucedido en el caso de la National China Offshore Oil Coorporation (CNOOC) en relación con la petrolera estadounidense Unocal, pues en la colocación de esa sociedad han prevalecido las pretensiones de la también estadounidense Chevron. Por el rechazo que de la compra china hizo el Congreso de EE.UU.: al final, Chevron se ha quedado con la cotizada pieza, a un precio menor que el ofrecido por CNOOC. Y en ese sentido, Haier, la principal corporación de electrodomésticos de China, renunció a la compra en EE.UU. de una de las principales empresas del mismo sector, por el temor a crear otro punto de fricción con su mayor socio comercial.

Con tantas críticas como se hacen a China, algo que con frecuencia no se aprecia, es el hecho de que está contribuyendo de manera decisiva a la estabilidad económica y financiera a escala mundial. Con su gran disponibilidad de mano de obra, según vimos en el primer artículo de la serie, y la baratura de sus productos, se está frenando el incremento de precios y salarios en la trama internacional. De modo y manera que a pesar de las alzas del petróleo, la economía mundial sigue creciendo, en contra de lo que pasó en otros tiempos de fuerte encarecimiento de la principal fuente de energía. Con la particularidad adicional de que esa tendencia a una menor inflación ha influido, de manera notable, en el tenor de los tipos de interés, que se sitúan actualmente en las cotas más bajas de los últimos 50 años, en un contexto de gran liquidez. Todo lo cual favorece el crecimiento económico, y no sólo de China sino también de la generalidad de los países; salvo casos como los de Alemania y Francia, que tienen reformas estructurales pendientes. Con inflación, las cosas habrían sido muy distintas.

En las circunstancias comentadas, China se ha convertido —junto con Japón, India y otros países asiáticos— en el gran banquero de EE.UU. En otras palabras, con base en sus ingentes reservas internacionales, esos países, invierten en la compra masiva de bonos del Tesoro de EE.UU. (Treasuries). De forma que el triple déficit norteamericano (comercial, fiscal, y de ahorro), puede seguir creciendo sin mayores problemas a corto y medio plazo. Así, EE.UU. está en condiciones de continuar permitiéndose el lujo de no ahorrar, al tiempo que mantiene altos niveles de consumo. Y también de inversión, no obstante su escasa formación de ahorro.

Las quejas más o menos exteriorizadas por EE.UU. y otros países en relación con los efectos del gran avance económico de China, por su impacto en sectores industriales que se ven golpeados por la deslocalización, no tienen muchas justificaciones, pues se respetan las reglas de la OMC; a las que también está sometida China, que teme por su agricultura y asimismo por un cierto número de sectores industriales en los que aún no se sitúa en punta. Y todo ello, aparte de que por lo menos el 60 por 100 de las exportaciones chinas a EE.UU. se realizan desde empresas norteamericanas establecidas de una u otra manera en territorio de la República Popular, naturalmente con pingües beneficios. En esa dirección, Wal Mart es el caso paradigmático, pues siendo la empresa de mayores ventas en EE.UU., y en el mundo, se calcula que el 60 por 100 de los productos de consumo duradero que vende, los ha adquirido previamente en China, creando así condiciones de precios que resultan muy favorables a los consumidores norteamericanos. En otras palabras, podría decirse que una parte muy notable de la estructura industrial de EE.UU. está en territorio chino, y por eso mismo, las críticas que se hacen, resultan un tanto extemporáneas.

Si como reacción a las aludidas situaciones, y a causa de un análisis equivocado se pusieran cortapisas a China en las relaciones comerciales, no sólo no se resolvería el problema del desequilibrio de intercambios, sino que además, se entraría en una situación difícil de controlar. Pues en el supuesto de que el gran país asiático flexionara a la baja en su crecimiento, se crearían problemas muy serios, no sólo para la propia China (caída de las expectativas de expansión, estancamiento económico, y paro forzoso que iría seguido de convulsiones sociales), sino también para el resto del mundo, que está encajándose día a día con las grandes dimensiones de la mayor economía emergente. Por lo demás, debemos enfatizar en que en un momento como el actual, en que China fia su porvenir de prosperidad al crecimiento económico del pueblo, un cambio en esa dirección podría generar una marcha atrás dramática; haciendo posible un mayor control de la situación por parte de los elementos más duros del Partido Comunista Chino, que haberlos haylos.

Seguiremos la semana próxima, para terminar la miniserie, estudiando las asignaturas pendientes del proceso de desarrollo del coloso asiático.


http://www.estrelladigital.es/articulo.asp?sec=opi&fech=13/08/2005&name=tamames

LA ENCRUCIJADA DE LOS REYES DEL 'PETRODOLAR'

http://www.elmundo.es/suplementos/nuevaeconomia/2005/286/1123365605.htmlTras la muerte del rey Fahd, Arabia Saudí se prepara para el cambio generacional. El reinado de Abdula será fugaz y puede dar paso a una nueva generación de jeques, los nietos del fundador del país. Del histórico relevo dependerá no sólo el futuro de sus 26 millones de habitantes. También la salud económica de Occidente, cuyas naciones necesitan el crudo saudí para vivir

Por Juan T. Delgado

Arabia Saudí ha decidido reducir su producción de crudo en 300.000 barriles diarios. En vista de las negociaciones en curso, esperamos que todos los productores de la OPEP y los mayores exportadores independientes reduzcan su oferta para lograr el equilibrio deseado».

El párrafo es el tercero y último del comunicado que ha marcado la historia del mercado petrolero en la última década. Fue redactado y difundido en Riad el domingo 22 de marzo de 1998. Llevaba el membrete del Gobierno saudí: una palmera sobre dos cimitarras.Y como el tiempo ha demostrado, no portaba una recomendación, sino un ultimátum en toda regla. Pocos exportadores desoyeron el mensaje. La mayoría respaldó la propuesta a pie juntillas.Al unísono, los magnates cerraron el grifo del crudo. Y la cotización del barril -hundida durante meses- cogió tantos bríos que aún hoy, siete años después, prosigue la subida.

La potestad de Arabia Saudí en el mercado petrolero es tan firme como en 1998. O como en el 59, cuando su responsable de Asuntos Petroleros, Abdula Tariki, engendró la OPEP en una suite del Nilo Hilton de El Cairo. Desde su nacimiento (en Bagdad, un año después) y pese al enorme potencial de algunos de sus socios, Arabia Saudí y la OPEP han sido y son una misma cosa. Por si algún mandatario se había olvidado de ello, la muerte del rey Fahd ha refrescado la memoria de Occidente esta semana. La sucesión del legendario monarca no afecta sólo al bienestar de los 26 millones de ciudadanos saudíes, sino al rumbo de la economía mundial. Tan rotundo como cierto.

La incertidumbre que genera el relevo es tal que el propio Gobierno de Riad adjuntó al anuncio del fallecimiento una promesa de estabilidad política a largo plazo. De los 40 vástagos del fundador de la dinastía reinante (el legendario Abdelaziz Abdulrahman al Saud), dos de ellos liderarán el país. Abdula será rey; Sultán, príncipe heredero. Hasta ahí, el asunto queda atado y bien atado.

Pero hay un problema de cifras: 81 y 77 son las edades respectivas de los dos gobernantes. 73,9 y 41,1, los porcentajes de reservas y de producción de crudo que controla la OPEP en todo el mundo.La combinación asusta a los observadores internacionales. Quien ostente el cetro saudí tendrá un poder inmenso y efectivo para influir sobre la cotización del petróleo. Y en función del nivel que alcance el barril, se expandirá o retrocederá el Producto Interior Bruto (PIB) de los países occidentales.

Analistas y bancos de inversión auguraban esta semana una larga temporada de inestabilidad para el mercado energético. Hasta ahora, los elevados precios del crudo respondían a otros factores, tanto productivos -fuerte demanda y escaso excedente de oferta-, como geopolíticos -conflictos en Irak y atentados islamistas-.Nadie contaba, sin embargo, con el añadido de una posible guerra de poder en el país que exporta más crudo de todo el mundo.

Transcurridos siete días desde la muerte del rey Fahd, casi todos los expertos coinciden en formular una afirmación y una pregunta.El mandato de Abdula será transitorio, lo cual ayudará a impedir cualquier terremoto político. Pero, ¿qué ocurrirá cuando llegue al trono la siguiente generación?

La cadena sucesoria podría prolongarse con los 20 hermanos y hermanastros aún vivos de Abdula. Bastaría con que cada cual le entregara el testigo al siguiente, de mayor a menor edad.Pero la ley otorga al rey el poder absoluto para elegir heredero.Más pronto que tarde se producirá el salto generacional y gobernarán Arabia Saudí los nietos del fundador de la dinastía Al Saud.

Son tantos los candidatos y tantas las facciones de pensamiento en la clase gobernante que la coronación de uno u otro podría cambiar completamente el rumbo de la política petrolera nacional, basada en el compromiso con Occidente. Y esa sería la mejor de las peores soluciones. Podría caer la dinastía y nacer un nuevo régimen, más radical -incluso- que el actual. Otros dioses han claudicado ya, y no muy lejos, precisamente. Que se lo digan a los iraníes, que llegaron a creer que el Sha era invulnerable.

Los mensajes de calma y el silencio sepulcral impuesto durante los funerales no han bastado para enterrar los malos augurios.Desde la fundación del reino, en 1932, Arabia Saudí ha vivido cuatro relevos en el trono (1952, 1964, 1975 y 1982). En estos 73 años de Historia, los habitantes el país del desierto, que nació de la guerra, han vivido desde asaltos al poder a un regicidio.El caso más extremo es el del rey Fasal, que sufrió un golpe de Estado en 1969 y fue asesinado seis años después por su sobrino.Sin embargo, siempre han portado el bastón de mando los hijos del venerado Saud.

Tarde más o menos en materializarse el recambio, parece claro que el futuro de la dinastía y el destino del país caerá en manos de los nietos del fundador. El problema es que la tercera generación no lo tendrá tan fácil para vivir, al igual que sus padres, como reyes del petrodólar.

Los primeros yacimientos de crudo fueron descubiertos en 1930, antes del nacimiento del moderno Estado saudí. Pero hasta finales de los 60 no se produjo el verdadero despegue de la industria.La inclinación hacia aficiones más mundanas del rey Jaled dejó los asuntos del barril en manos del enérgico Fahd, entonces príncipe y miembro del Gobierno. Obra suya es el milagro petrolero saudí.Y suyas son la alianza estratégica con Estados Unidos y la gloriosa victoria de Riad sobre las multinacionales extranjeras de la era Rockefeller, que exprimían los pozos sin dar casi nada a cambio.

Las mismas crisis energéticas que hundieron a la mayoría de las naciones occidentales en 1973, 1979 y principios de los 80, hicieron rebosar, en cambio, de billetes verdes las arcas del Ejecutivo saudí. Percibieron tantos petrodólares que, a lo largo de los años 70, el potencial de crecimiento de su economía tenía poco que envidiar a países como Alemania y Japón.

Según el Departamento de Energía estadounidense, Arabia Saudí percibía en 1972 unos beneficios netos por las exportaciones de crudo de 17.100 millones (en dólares constantes de 2005).Este año, las estimaciones apuntan a un cifra casi nueve veces mayor: 150.100 millones de dólares. El incremento del Producto Interior Bruto (PIB) también ha sido astronómico. La estadística del World Factbook de la CIA muestra un crecimiento del 100% entre 1983 y 2004.

La Arabia Saudí de 2005 es otro planeta, si se compara con aquella que empezaron a conquistar en los años 20 el joven Saud y unas cuantas decenas de guerreros beduinos. Eso sí: diferente para lo bueno y para lo malo.

Si los padres de la patria iban en camello y sus hijos en encerados Chevrolet recién importados de América, al saudí del siglo XXI no le queda otro remedio que ir a pie. Por dos razones: hay menos dinero y muchos más bolsillos que llenar. En 1980 poblaban el país poco más de ocho millones de personas. Hoy, incluyendo los cinco millones de residentes extranjeros, tiene 26,4. Más del triple.

Para ver las consecuencias basta con examinar de nuevo las cifras del Departamento de Energía de EEUU. Los beneficios petroleros per cápita ascendían a 22.174 dólares en 1980. El año pasado, a 4.511 dólares, cuatro veces menos.

Otra perspectiva la dan los dos rostros que ofrece al visitante la capital saudí. En pocos kilómetros, el viandante puede contemplar los escaparates de las firmas más lujosas del planeta y los suburbios donde se hacinan los más desfavorecidos de Riad.

El culpable absoluto de la situación -lo recuerdan los estudiosos del país- no es el crecimiento demográfico. Hay otros factores.Como el injusto reparto de la riqueza. Y sobre todo, la inexistencia de reformas decididas, para evitar que al país se lo trague el desierto cuando los yacimientos se vacíen de petróleo.

El PIB per cápita ronda los 12.000 dólares. Claro que para efectuar el cálculo se han metido en el mismo saco los míseros subsidios del 25% de la población que está en paro (sólo un 14%, según el Gobierno) y las fortunas de los jeques petroleros. El máximo exponente de estos últimos es el príncipe Alwaleed Bin Talal Alsaud, sobrino del rey, y quinto en la lista de multimillonarios de Forbes con una fortuna de 23.700 millones de dólares.

Muchos observadores occidentales critican que Riad no haya canalizado los torrentes de petrodólares hacia la inversión en negocios distintos al energético. A sabiendas, sobre todo, de que por muy vastas que sean las reservas de petróleo tienen fecha de caducidad. Pero la ausencia de un proceso de diversificación tiene causas muy complejas.

Precisamente, ha sido la complicada confluencia de posturas en la numerosísima familia real lo que ha frenado cualquier intento de reforma. Siendo ya príncipe heredero, Abdalá superó los prejuicios anti estadounidenses de su juventud y creó (el 30 de agosto de 1999) el Consejo Económico Supremo. Su misión: abrir a la inversión extranjera los tesoros que guarda el subsuelo de la Peninsula Arábica. Luego vendría la famosa instantánea: su perfil majestuoso cruzando el umbral del rancho Crawford, de la mano -literalmente- del presidente Bush (Texas, 25 de abril de 2005).

En lo político, Abdalá convocó la pasada primavera las primeras elecciones municipales -para unos un gesto; para otros, una descarada farsa-. En lo económico, aprobó una batería de medidas de corte aperturista para atraer dinero privado. Y para asegurarse el beneplácito de los más conservadores, las acompañó de un proceso de saudización del tejido industrial.

Para empezar, bajó los impuestos a las multinacionales extranjeras: un 30% a las que extraen gas y un 20% en el resto de actividades donde participan empresas foráneas. Con la vista puesta en la Organización Mundial del Comercio -de la que Riad no forma parte- insinuó la posibilidad de privatizar una parte de Saudi Aramco.Este gigantesco holding controla el 98% de las reservas de crudo del país, que a su vez representan la cuarta parte de las existentes en todo el planeta.

Los resultados son tan poco visibles que ni están cuantificados.Salvo alguna rara excepción, la mayoría de los negocios estratégicos (energía, telecomunicaciones, infraestructuras...) siguen totalmente cerrados. Peor aún, la saudización, mediante la cual se pretendía recortar el elevado número de trabajadores extranjeros y sustituirlos por nacionales, ha aumentado las trabas burocráticas lo que ha provocado un frenazo a la llegada de capital extranjero.

Pese a todo, Abdalá seguirá intentándolo en los años que le queden de vida. Pero, al igual que ocurre en El Vaticano, es obvio que Arabia Saudí tiene por delante un reinado relativamente fugaz.De los 7.000 príncipes que conviven en el país, sólo son reverenciados un par de centenares. De este exclusivo grupo saldrá el encargado de evitar que el país del oro negro y la estirpe Al Saud tengan el mismo final que Macondo y los Buendía en Cien años de soledad.

Los vaivenes del petróleo y los reinados de Arabia Saudí



--------------------------------------------------------------------------------

Las llaves del reino

ROBERTO CENTENO

Con algo mas del 25% de las reservas de petróleo mundiales y un 11% de la producción, las llaves de paso del sistema productivo del Reino wahhabíta controlan hoy el precio del crudo y, en consecuencia, nuestro bienestar y modo de vida. El resto de países de la OPEP, cuya capacidad de utilización ha pasado del 80% en 1990 al 99% a día de hoy, carecen de margen de reserva para atender una demanda que no cesa de crecer. Sólo los saudíes conservan aún, aunque sea mínimamente, cierta capacidad de respuesta, y la muerte del rey Fahd aunque no cambiará probablemente nada en el corto plazo, ha sido un toque de atención sobre las incertidumbres que rodean el abastecimiento energético.
El rey Fahd carecía de poder ejecutivo, pues debido a su precaria salud, lo había cedido hace diez años a su medio hermano el príncipe Abdulláh que ahora le ha sucedido, y que ha nombrado a su vez sucesor al hermano de Fahd, el todopoderoso ministro de Defensa príncipe Sultan. Por ello, a corto plazo, la hipótesis más probable es la continuidad. Y España pierde un amigo que nos ayudó tiempos difíciles. Otra cosa es la incertidumbre que plantea el futuro; tanto el nuevo rey como el heredero son personas de edad, 81 y 77 años respectivamente, y al príncipe Sultan le operaron el año pasado de un cáncer de estómago, por lo que la situación podría deteriorarse pronto a no ser que la Casa de Saud consiga el consenso sobre un heredero más joven.

Más de un 50% de la población saudí tiene menos de 25 años y un porvenir incierto -la renta per cápita es hoy un tercio inferior a la de hace 30 años debido a la expansión demográfica-. Además, se encuentra fuertemente influenciada por el clero wahhabí más radical, que, en lo religioso, y desde Pakistán a Bosnia, predica la unidad del Islam bajo la más rígida ortodoxia, y en lo político la vuelta al Califato, es decir, a las fronteras del imperio Arabe en el siglo VIII, con España incluida, así como la guerra santa contra los infieles, particularmente judíos y cristianos, hasta su total destrucción, objetivo que constituye la razón de ser de Al Qaeda, cuyo origen está en el sueño expansionista de las élites islamistas radicales. Muchos jóvenes saudíes que luchan hoy con la insurgencia iraquí pueden ser una seria amenaza a la vuelta a su país.

El gran problema para el mundo libre es que esto sucede en una zona que contiene las dos terceras partes de las reservas petroleras mundiales que, si cayeran en manos hostiles, supondrían pura y simplemente el fin de nuestra civilización y modo de vida.Esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia del Reino wahhabí, el único capaz de garantizar el suministro petrolero cuando la demanda crece como nunca, con cientos de millones de personas mejorando su nivel de vida. En 20 años, el mundo consumirá un 40% más petróleo que hoy, y la mayoría de las zonas productoras declina, tanto que, en las dos últimas décadas, por cada dos toneladas de crudo consumido sólo se ha encontrado una para reemplazarlo.

La buena noticia es que los saudíes han iniciado un masivo esfuerzo inversor para elevar a 15 millones de barriles/día su capacidad de producción, que es hoy de poco más de 10. La mala noticia es que han dicho que esto es el tope y, difícilmente, el reino saudí podrá superar esta cifra. La conclusión es clara: la época del petróleo fácil y barato ha terminado, por lo que sólo la innovación y la conservación podrán resolver los problemas energéticos del futuro. En lo inmediato, con una capacidad de producción cercana al límite, no existe margen para imprevistos, y peor aún es la situación de la capacidad de refino que, funcionando al máximo desde hace dos años, empieza a tener serios problemas operativos.

Tenemos un invierno muy incierto por delante. A nivel mundial, un precio del crudo sostenido por encima de los 60 dólares invertiría la tendencia alcista de las Bolsa. Si se supera los 70 dólares, esta cifra afectaría significativamente al crecimiento y a la inflación, y por encima de 100, algo posible si el tema de Irán se complica, produciría una recesión.

En España, el impacto sería proporcionalmente mayor: nuestra economía depende del petróleo y del gas en un 79% frente al 38% de la media de la UE, y nuestro consumo de energía por unidad de PIB es un 20% superior a la media europea. Por ello, si los precios del crudo superan este invierno los 70 dólares y se mantienen varios meses, podrá estallar la burbuja que es hoy nuestra economía, inflada artificialmente por un consumo interno muy por encima de nuestras posibilidades, alimentado por un endeudamiento masivo de las familias. En concreto España consume e invierte hoy un 6% mas de lo que produce, una situación absolutamente insostenible.

Roberto Centeno es catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM.

Los ilustres representantes del capitalismo de amiguetes reunidos en Davos, creen que el dólar va a seguir cayendo, luego

7h 35m

Némesis: Davos, el capitalismo de amiguetes, el dólar y la opinión contraria.- De la información publicada en los periódicos económicos sobre el Forum Económico Global celebrado en Davos, se deduce que la mayoría de los asistentes eran bajistas respecto al futuro comportamiento del dólar.

Según nos han contado los periódicos, a la cumbre de Davos van personas muy importantes e influyentes. Personalmente creo que antes sí que iban personas importantes, pero ahora van todos los que pagan las cuotas. A mi gusta la música de U2, pero no entiendo muy bien qué hacía Bono en Davos. Ahora bien, aceptemos que algunos de los asistentes a la cumbre se encuentran en los estamentos superiores del capitalismo de amiguetes que nos han dado.

Pues bien, estos ilustres personajes del capitalismo de amiguetes estuvieron de acuerdo en que el dólar va a seguir cayendo. Queridos amigos, ¿qué pasa cuando todos pensamos lo mismo sobre lo que puede hacer en el futuro un mercado?, ¡que sucede todo lo contrario! Luego vamos a considerar como escenario más probable que estemos cerca de los mínimos del dólar.

En este sentido es preciso tener en cuenta la forma de hablar de los representantes chinos que fueron a Davos. Hablaron de que se había aprobado dar los pasos necesarios para flexibilizar la cotización del yuán. ¡Un mensaje claro que fue confirmado por el representante del Tesoro de los EE.UU.!

Ahora bien, hubo un hecho que me llamó mucho la atención y que me parece verdaderamente preocupante: los reunidos en Davos no se mostraron preocupados por los megadesequilibrios existentes en la economía estadounidense, y que lejos de corregirse se están acelerando, y la creencia de que los bancos centrales, a base de seguir insuflando liquidez (y manteniendo los tipos de interés reales en cero o por debajo), conseguirán llevarnos o mantenernos en este paraíso terrenal. ¡Vaya líderes que tiene el capitalismo de amiguetes! Ni siquiera tratan de preparar la economía de sus países para enfrentarse a la crisis que se avecina. Si esto pasa con los grandes, ¿qué no ocurrirá en los países más pequeños donde se replica hasta el más mínimo detalle este capitalismo de amiguetes?

http://www.bolsacava.com/

un ajuste violento:¡prepárense para el 2006!

Madrid, 29 de enero de 2005

Némesis: La cumbre de Davos.- Hubo un claro consenso entre las personas que han asistido al Forum Económico Mundial a la hora de señalar los problemas: el enorme y desbocado déficit comercial estadounidense, el déficit presupuestario de los EE.UU. y el deterioro de las cuentas públicas de los países de la Unión, la baja tasa de ahorro, el elevado endeudamiento de los particulares y la necesidad desacelerar el ritmo de crecimiento de la economía de China.

Obviamente, no hubo acuerdo sobre la forma de solucionar estos problemas.

Hubo muchos asistentes que no se mostraron preocupados por el bajo nivel de los tipos de interés a largo plazo. Incluso dijeron que unos tipos de interés tan bajos muestran la confianza que tienen los inversores en la forma tan maravillosa en que los bancos centrales están gestionando esta situación.

Evidentemente no es así, como saben los lectores de esta página, soy de los que piensan que la fuerte demanda de bonos es artificial, provocada por las compras de bonos norteamericanos de los bancos centrales asiáticos. Ni siquiera, son compras de bonos de particulares.

Parece que la mayor parte de los asistentes estaban de acuerdo en que la solución de los actuales desequilibrios pasa necesariamente por la depreciación del dólar.

Es cierto que la depreciación del dólar es algo necesario, pero el dólar no puede hacerlo todo solito.

La depreciación del dólar debería venir acompañada de otras medidas como, por ejemplo, un incremento de los tipos de interés reales, por lo que pareces es la única forma de frenar el ritmo de crecimiento de la demanda privada de los EE.UU. y corregir en parte el déficit comercial de los EE.UU. Digo parcialmente porque una gran parte de los sectores productivos se han trasladado a China.

Ahora bien, teniendo en cuenta el elevado endeudamiento de los particulares, el FED deberá tener mucho cuidado a la hora de fijar el nivel de los tipos de interés reales porque si se pasa podría provocar un colapso en el consumo privado y explotaría la burbuja inmobiliaria., y si se queda corto, no quedaría más camino que el ajuste brusco y repentino. ¿2006?

Además, es preciso tener en cuenta que, aunque el FED quisiera incrementar los tipos, puede encontrarse con un problema adicional: la economía de los EE.UU. no está tirando con fuerza. En este sentido es preciso tener en cuenta el aplanamiento de la curva de tipos del dólar.

A pesar de las subidas de los tipos realizadas por el FED durante 2004, los tipos reales en dólares siguen en cero o ligeramente por debajo.

De todo lo anterior se deduce que los desequilibrios parecen ser demasiado grandes como para que Greenspan consiga un ajuste gradual. No puedo olvidar que Greenspan lo que en realidad sabe es insuflar liquidez, pero no ha conseguido realizar un ajuste suave en todo el tiempo que lleva al frente del FED.

Estos desequilibrios son una consecuencia lógica de trabajar con planteamientos keynesianos, basados en la manipulación de los mercados, lo que solucionan por un lado lo estropean por otro. Por lo tanto, la única solución que se me ocurre es un ajuste violento:¡prepárense para el 2006!

http://www.bolsacava.com

El ciclo Económico

Libros gratuitos en red
http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/rk/rk.htmhttp://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/rk/rk.htm